LIDERAZGO EN LOS TIEMPOS DE CRISIS

En el año 1992 el investigador y consultor norteamericano Daryl R. Conner, en la primera edición de su libro Managing at the Speed of Change expuso una perspectiva interesante en cuanto a la gestión y el liderazgo en las empresas: existen patrones predecibles de conducta, acciones, y toma de decisiones que distinguen a los líderes exitosos de aquellos que fracasan o quienes logran menos de lo esperado. En este contexto, Conner introduce el término Resiliencia para describir las características de aquellos individuos, grupos u organizaciones que cuentan con la capacidad de asimilar altos niveles de cambio manifestando un mínimo de conducta disfuncional. En psicología una persona resiliente es aquella capaz de sobreponerse a una adversidad, períodos de dolor o traumas y adaptarse rápidamente para continuar su vida.

El ambiente laboral ha cambiado significativamente en la medida que: interactuamos intensamente con individuos de manera presencial o virtual; estamos expuestos a cambios coyunturales y estructurales que afectan la industria y la empresa en particular; nuestras actividades, responsabilidades y tareas se modifican continuamente en respuesta a los ajustes del mercado y la tecnología. En general, muchos de nosotros estamos inmersos en un mundo ambiguo e impredecible, que atenta con el balance ideal trabajo-familia-esparcimiento y vivimos con una amenaza constante de ser despedidos; esto es, vivimos estresados.

No obstante, existen una serie de elementos para fortalecer la resiliencia de un individuo, muchos de ellos de carácter social, pero también actitudes y habilidades tales como: autoestima, capacidad para enfrentar la adversidad, toma de decisiones orientada a la acción, y la habilidad para manejar apropiadamente los pensamientos, sentimientos y emociones. Al respecto, una técnica consiste en enfocarnos a remplazar los pensamientos y emociones estresantes por otros más positivas, en lugar de simplemente tratar de contenerlas o evitarlas; aquello que los psicólogos denominan evasión experiencial  frecuentemente contribuye a problemas más serios en el largo plazo.

Veinte años después, Daryl R. Conner nos habla en su reciente obra, no solo de ser líderes a la velocidad del cambio, sino de conducir a las organizaciones en el borde del caos: El reto ya no está fincado en predecir el cambio y reaccionar oportunamente, sino de asumir el rol de conducir el cambio que demanda la organización, en tiempos de crisis aguda dentro de las dinámica de los mercados y las economías.

No se trata de reconquistar el amor en los tiempos del cólera, como sugiere García Marquez, sino de reinventar el liderazgo en tiempos de la crisis, del caos y la turbulencia.