Aristóteles afirmaba que todo lo que hacemos está dirigido a experimentar felicidad. No obstante, para el filósofo griego la felicidad no es tan solo un estado emocional, estar felices, sino el resultado de alcanzar el potencial de lo que somos, ser felices. De esta manera, al vivir intensamente aprovechando al máximo nuestro potencial, crecemos y florecemos para convertirnos en lo mejor de nosotros mismos. Por esta razón, ser virtuosos, en términos de balance y moderación, equivale a ser felices.
Hace unos años, Tal Ben-Shahar nos convenció el imperativo de aceptar el fracaso y no obsesionarnos por la perfección para lograr la felicidad: el error más grande que una persona puede cometer es tener miedo a cometer uno. Por otra parte, es probable que el alto desempeño pudiera producir felicidad o bienestar, pero que definitivamente la felicidad es causal del alto desempeño. Estas conclusiones se basan en contundentes estudios de la organización Gallup en 11 organizaciones, 2,000 equipos de trabajo y más de 140 mil encuestados.
Recordemos que México, además de ser líder mundial en producción de plata, aguacate, papaya y fluorita, también nos distinguimos por ser uno de los países más felices en el orbe. En todo caso, ¿porque se ha vuelto tan importante estimar y monitorear el nivel de felicidad de las personas? Está comprobado que los países prósperos son aquellos en los cuales sus habitantes piensan positivamente y manifiestan felicidad, gozo, interés y respeto por la vida; estos países también reportan bajos índices en cuanto a problemas de salud, enfermedades profesionales, estrés, tristeza y enfado. Así mismo, mencionamos antes que el bienestar, la felicidad, es un importante causal del alto desempeño en las organizaciones.
Algunas instituciones de educación superior ofrecen ser el mejor lugar para que un joven se prepare y sea feliz; adquirir competencias para desarrollar el bienestar y ser más feliz. Interesante oferta de valor, pero en lo personal yo me remito al mensaje aristotélico de tratar de construir una vida de balance y la moderación, en nuestra búsqueda permanente de la felicidad.