RESPONSABILIDAD SOLIDARIA AL EDUCAR

Es probable que solo algunos recordemos a José Ángel Pescador Osuna como Secretario de Educación de nuestro país: él fue designado para dicho cargo en 1994 unos meses antes de la terminación de la gestión de Carlos Salinas de Gortari. En su corta estadía, estableció las normas de evaluación del aprendizaje para la educación primaria, secundaria y normal, así como un efímero, pero bien intencionado Archivo de Política Educativa.

Este educador y autor de la obra Innovaciones para mejorar la calidad de la educación básica en México denuncia en una entrevista más reciente los contrastes que se presentan en el panorama educativo de nuestra nación. Así mismo, comenta que un modelo educativo referencial en el mundo es aquel en donde el profesor y el padre de familia coadyuvan de manera sistemática en el proceso de enseñanza y del aprendizaje. Curiosamente, este modelo predomina en Cuba y en algunos países africanos, hacia ninguno de los cuales volteamos a ver para comparar a México.

Sujeto a enormes controversias, en el caso de Cuba el gobierno estableció la obligatoriedad de la educación primaria y secundaria, siendo para los padres un delito no enviar a sus hijos a la escuela, pero pretendiendo a la vez corresponsabilizarlos en el proceso educativo. La tarea no es sencilla: muchos años antes, José Martí, maestro además de revolucionario y escritor prescribió que educar es depositar la obra humana en el individuo, ponerlo al nivel de su tiempo y prepararlo para la vida. De esta manera, sería injusto encomendar solamente al docente esa enorme responsabilidad.

Como ilustración, en algunas áreas rurales de Cuba y de Colombia, dada la falta de una oferta educativa cercana, el hogar se ha vuelto el escenario para la educación, tratando de articular el trabajo de los docentes con un modelo pedagógico que eleve también la calidad del entorno familiar. ¿Es parte del modelo que requerimos en México? Es posible que sí, combinando la experiencia nata de los padres en cuanto a la formación de sus hijos con la participación de docentes debidamente calificados. La meta: fortalecer el rol del padre como educador y apuntalar al hogar como contexto del aprendizaje.

José Martí, propone que busquemos la preparación del hombre para la vida sin descuidar su espiritualidad, la educación como sentimiento y no solo como instrucción. De esta manera, el cultivo integral de las facultades humanas, sin duda, nos conduce a recurrir a una responsabilidad solidaria – de los padres y maestros- al educar.

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José Antonio Cárdenas Marroquín

Yo hablo de un nuevo orden que se reinventa continuamente porque ni el Milenial más obstinado acepta la utopía de un cosmos fincado en un presente hedonista sin futuro trascendente. Al escribir, yo hablo de un mundo que debemos construir aunque no lo vayamos a disfrutar

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